Originaria del altiplano andino en el oeste de América del Sur, con el tiempo su consumo fue creciendo y su cultivo se expandió a todo el mundo hasta posicionarse como uno de los principales alimentos para el ser humano. La papa es fácilmente digerida y tiene un alto valor nutricional. Entre los minerales que se hallan en ella merecen citarse calcio, potasio, fósforo y magnesio, por su importancia en la nutrición humana. Por la escasa cantidad de sodio que presenta es sugerido en algunas dietas.

(Recetas Simples). - Aparte de su valor nutricional, el consumo de la papa constituye un deleite para millones de personas alrededor de todo el mundo.

Sin embargo, en algunas casas las papas se hacen solo en puré, fritas o al horno y en algunos casos pueden llegar a ser un pastel de papas.

Esta es otra forma de presentación que a su vez puede tener muchas combinaciones. En este caso le incorporé hojas verdes, pero también se puede utilizar pollo o pescado desmenuzado. Al tener las papas tanto almidón, se “pegan” bien y no se desarma. Espero que les guste.

 

Ingredientes

750 g de papas

1 atado de espinacas

150 g de queso rallado

4 huevos

sal y pimienta c/n

200 cc de leche

1 cda de almidón de maíz

 

Preparación 

Pelamos las papas y cortamos lo más finita posible. Lavamos la espinaca y dejamos escurrir.

Para hacer el ligue colocamos en un bol la leche, huevos, almidón de maíz y queso rallado. Salpimentamos y batimos con tenedor para unir todo.

Cortamos la espinaca lo más fina posible y la agregamos al ligue.

Tomamos un molde que no se pegue y untamos con un poquito de manteca o aceite.

Comenzamos colocando una capa de papas, luego una de espinaca con el ligue y así continuamos formando capas hasta terminar. Cada vez que colocamos una capa de papas debemos presionar un poco para compactar.

Llevamos a horno a 160ª C por 40 minutos. Al pinchar las papas deben estar blandas.

Aclaración: Yo lo cociné al horno, pero se puede hacer en una sartén con un fuego bien bajo y dan vuelta cuando esté bien consistente valiéndonos de una tapa, de la misma forma que hacemos con una tortilla.