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(Corrientes Virtual). - En un mundo ideal, todos tenemos el dinero disponible para hacer las adquisiciones que queremos cuando lo deseamos, sean estas un elemento pequeño como un electrodoméstico o algo de mayor tamaño, como, por ejemplo, un automóvil o una vivienda.

Sin embargo, la realidad dista bastante de este escenario idealizado. En la vida real, la mayoría de las personas necesitan pedir financiamiento a entidades bancarias o financieras para poder alcanzar sus objetivos económicos.

Si estás interesado en la solicitud de préstamos online debido a la facilidad y agilidad que ofrecen, pero no sabes muy bien qué tener en cuenta antes de iniciar el trámite para pedirlo, es imprescindible que sigas leyendo.

4 recomendaciones a considerar al solicitar un préstamo

Los motivos que llevan a las personas a acudir a una institución para pedir un crédito son diversos. Sin embargo, a pesar de que las razones sean diferentes, es necesario que todos tengan en cuenta algunas cuestiones fundamentales.

 

Pedir solo el monto que se necesita

Al momento de devolver el dinero no solamente hay que contemplar el monto prestado, sino también los intereses, las tasas, las comisiones y, de haberlos, los ajustes por inflación.

Por eso, al pedir un préstamos es clave ajustar la cantidad a solicitar a aquella que represente únicamente lo que se necesita, para evitar pagar de más.

 

Analizar en cuánto tiempo podrá devolverse

Por otro lado, cuando llega un momento de solicitar un préstamo es importante evaluar en cuánto tiempo será posible hacer la devolución total del dinero.

Si la devolución puede hacerse a largo plazo, la cuota será más baja pero los intereses serán mayores. En cambio, si el periodo es corto, pagarás menos, pero tendrás que asegurarte de tener el dinero en tiempo y forma.

La idea es que no tengas que ajustar tu economía cotidiana para pagar el crédito, por eso, el secreto es elegir plazos intermedios que se adecuen a tu realidad financiera.

 

Leer en detalle el contrato

Parece una obviedad, pero nunca está de más mencionarlo. Antes de firmar cualquier contrato es imprescindible leer minuciosamente todo lo que este contiene, para evitar confusiones y problemas a posteriori.

Los usuarios que no leen adecuadamente lo que firman se exponen a situaciones indeseables como, por ejemplo, tener que pagar comisiones extra o cumplir condiciones exigentes. Por eso, revisar las condiciones de pago y las consideraciones frente a hechos eventuales como falta o demora en los pagos, es vital y necesario.

 

Pensar la situación que motiva el pedido del préstamo

Si bien la gran mayoría de los usuarios suele solicitar un crédito por motivos más que válidos, existen algunas personas que deciden hacerlo por razones que no lo ameritan.

Entre estas causas podemos encontrar compras de elementos que no se necesitan – también denominadas impulsivas - o pago de deudas. Sin embargo, tampoco deberías solicitar un préstamo si estás pidiendo otro en simultáneo, si tu economía no te permite separar dinero para pagar las cuotas o si tu trabajo no es estable y las chances de perderlo son altas.