El culto a San La Muerte aunque no tiene días canónicos, actualmente posee dos fechas significativas, una es el 15 y otra el 20 de agosto. La primera se celebra en coincidencia por el día de la asunción de la Virgen María a los Cielos, ya que algunos creen que el Señor de la Muerte la acompañó y la segunda se debe a que la familia Barrios, uno de los lugares que más devotos convoca, festeja en coincidencia con la revelación de un aborigen del santito popular.

(Corrientes Virtual). - También se suele conmemorar el Viernes Santo y el Día de Todos los Muertos -2 de noviembre- pero estas festividades están más relacionadas al oscurantismo y actividades clandestinas.

San La Muerte es un santo de origen Guarani (pueblo indio que vivía en los actuales territorios del Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia). Se lo venera principalmente en la República Argentina, en las provincias de Corrientes Chaco, Misiones y Formosa.

Se lo conoce también como Señor de la Buena Muerte y Señor La Muerte. Se lo representa como un esqueleto de pie, con una guadaña en la mano. Este santo centraliza el poder de todos los muertos.

Se lo conmemora el Viernes Santo y el Día de Todos los Muertos. Se le puede pedir lo que sea, pero especialmente escucha los ruegos sobre amores, trabajo, hallar cosas perdidas. También es capaz de destruir al enemigo de quien lo invoca.

Sus imágenes sirven de amuleto, suelen ser talladas (a excepción de la guadaña , que se le suele añadir) en una sola pieza de madera dura, hueso (en ocasiones huesos humanos), plomo, yeso etc. Se trata de estatuillas si se quiere colocar debajo de la piel o como colgante: las más altas miden 15 cm, las más pequeñas suelen medir tres centímetros y representan a un esqueleto humano con una guadaña cuya hoja es de lata. El mango de la guadaña se apoya en una plataforma a la altura de la cintura estando por su parte toda la imagen generalmente ubicada sobre otra plataforma. Esta es la representación más frecuente, aunque existen estatuillas con la figurilla sentada o acuclillada, sin guadaña, con las manos apoyadas en el mentón o en la nuca: estas posturas corresponden con la iconografía católica para el Señor de la Paciencia; sin embargo, esta veneración de San La Muerte nada tiene que ver con la Iglesia Católica, para la cual esta práctica de adoración a San La Muerte es considerada un culto pagano.

Este amuleto no se considera eficaz si no está bendecido, pero siendo considerado parte de un culto no cristiano la iglesia se niega a realizar bendiciones de la estatuilla o cualquier representación de San La Muerte, por este motivo sus devotos acuden a las misas católicas con estas representaciones y cuando el sacerdote imparte la bendición el portador toma a la imagen con sus manos así le "transmite" la bendición, una alternativa es pedir la bendición de la figura a dos personas que sean consideradas católicas.

Con todo, en la religión católica se considera necesaria la intención del ministro para que la bendición sea válida y, puesto que los sacerdotes católicos no sólo no tiene intención de bendecir estas imágenes sino que incluso están en contra de ellas, suelen considerar que estas "bendiciones robadas" no tienen ningún valor.

 

Los portadores del amuleto de San La Muerte creen ser invulnerables a maleficios y desgracias y que el amuleto atrae el amor y la buena fortuna, la creencia popular se basa en pedirle rezando al Santo y a cambio hacerle una ofrenda. Ofrendas usuales son golosinas, whisky, cigarrillos, o flores.

La Iglesia Católica recomienda no seguir estas practicas rituales con estos amuletos al llamado San la Muerte ya que se entiende como un desvío de la verdadera fe en Jesucristo el único Señor, y el único que tiene poder para sanar y dar vida nueva.

El culto a San La Muerte, aunque no tiene "días canónicos", sí considera especiales al Viernes Santo y al Día de los Fieles Difuntos (o día de los muertos). En Argentina mayormente se lo venera del 14 o 15 de agosto en todo el país, en donde también lo hacen el 13 del mismo mes, con grandes fiestas populares.

Según la creencia Popular quien fue San La Muerte

En los Esteros de Iberá se cuenta una leyenda sobre San La Muerte. Cuentan los lugareños que en la región, hace 150 años aproximadamente, había una prisión en donde estaban albergados los leprosos. A estos, por miedo al contagio, los tenían apartados de los demás reclusos, en una edificación alejada, En el pueblo existía un “Payé” (medico brujo), unos dicen que fue un monje Franciscano o un monje Jesuita que cuando Carlos III de España los expulsó de la región, se quedó en el lugar para ayudar a los indígenas. Este Payé era conocido por su poder de curación, a través de la administración de yuyos, brebajes, curaciones de palabra y oraciones, la administración de una agua curativa y su gran amor al prójimo, en el cual abarcaba también a los leprosos cuando éste se adentraba en sus celdas para ofrecer agua a los enfermos en la culminación de sus vidas por medio de la enfermedad.

Este monje era poco para toda la comunidad. Sus tareas se debían multiplicar para dar auxilio a todos los que requerían de su ayuda para curar males del cuerpo como así también males espirituales, o bien sacarle “algún daño” a una persona que había sido victima de algún “ojeo”, por otra mal intencionada. El Payé se hacia su tiempo para correr hasta la orilla del río (o Laguna), sentarse bajo algún árbol frondoso, ponerse en cuclillas, y meditar mirando correr el agua.

Hasta que, llegaron al lugar nuevamente los sacerdotes cristianos, que volvían a retomar la empresa comenzada por los misioneros. Estos sacerdotes al enterarse de la presencia del Payé, confabularon con las autoridades y  apresaron a este monje, encerrándolo en una celda con los leprosos. El Payé, sin oponer resistencia se dejó conducir. Pero en protesta hizo ayuno y de pie; apoyado en un callado (bastón largo que utilizan los pastores o los viajeros para ayudarse a caminar),hasta que la muerte le llegue en un momento. Nadie se dio cuenta de su muerte hasta luego de un tiempo prolongado cuando abren la puerta de su celda y lo encuentran muerto, de pie con su túnica negra, apoyado en el callado (que tenia forma de L invertida) sus carnes consumidas, era solo su esqueleto cubierto por la piel.

 

El apodo de Señor La Muerte puede venir, porque Payé, se ocupaba de las personas con lepra, (que en esa época tener esta enfermedad, la cual no tenía cura, era una sentencia de muerte segura).