Una vecina llamó a la policía para denunciar al degenerado por explotar sexualmente a sus hijos menores de edad a cambio de vino y dinero, tras el llamado la policía llegó cuando el hombre de 68 años estaba a punto de entregar a su hijo de siete años a otro hombre, para que abusara de él.

(Crónica). - La condena que sufrió el entregador resultó ser de cinco años de prisión efectiva por el delito de cooperación en el abuso sexual gravemente ultrajante en concurso ideal con promoción de la prostitución, agravada por el vínculo y por ser la víctima menor de edad.

Además, el magistrado ordenó la extracción de material genético del condenado por parte del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).

Un hombre de 68 años fue condenado por la justicia salteña a la pena de cinco años de prisión, tras un hecho ocurrido hace unos meses cuando estaba a punto de entregar a su hijo de siete años a otro hombre, para que abusara de él en el cementerio de Cerrillos.

El caso salió a la luz a mediados de marzo, cuando una vecina llamó a la policía para denunciar al salteño por explotar sexualmente a sus hijos menores de edad a cambio de vino y dinero.

Tras el llamado, la policía dio con el sospechoso en plena "transacción" y finalmente llegó a juicio y admitió los hechos ante el juez Martín Pérez, a cargo de la Sala I del Tribunal de la provincia.

La condena resultó ser de cinco años de prisión efectiva por el delito de cooperación en el abuso sexual gravemente ultrajante en concurso ideal con promoción de la prostitución, agravada por el vínculo y por ser la víctima menor de edad.

Además, el magistrado ordenó la extracción de material genético del condenado por parte del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), para su incorporación en el Banco de Datos Genéticos.

Los nombres de todas las personas involucradas se omitieron para proteger la identidad de los menores y su derecho a la intimidad y confidencialidad, en virtud de la Convención de los Derechos del Niño y otras normas vigentes.