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(Corrientes Virtual). - Seis personas fueron declarados hoy culpables en el juicio por el doble crimen de un hombre y su hijo, asesinados a golpes y puñaladas en agosto de 2021 en el santuario del Gauchito Gil, en la ciudad correntina de Mercedes, informaron fuentes judiciales.

Según informaron desde la agencia de noticias Télam, el fallo del Tribunal Oral Criminal de Mercedes recayó sobre Jonathan Astarloa, Maximiliano Contreras, Carlos Molina, María Asterloa, Juan Rivero y un joven que tenía 17 años al momento de los homicidios de Sergio Canteros y su padre, Julio César Canteros.

A su vez, el mismo tribunal dispuso que la audiencia de determinación de la pena se llevará a cabo este miércoles a las 8.

Los jueces Jorge Troncoso, María Eugenia Ballará y Juan Manuel Muschietti hallaron a Asterloa y al joven menor de edad culpables del "homicidio simple" de Julio Canteros y del "homicidio calificado por ser cometido con ensañamiento" de Sergio Canteros.

A Contreras le atribuyeron solo el delito de "homicidio calificado por ser cometido con ensañamiento" de Canteros hijo.

En tanto, a Molina lo declararon culpable de los dos homicidios, más "la agresión con arma cometido" en perjuicio de la pareja de Sergio Canteros, Jesica Vanesa Rodríguez.

Por otra parte, María Astarloa fue declarada "partícipe secundaria" de los dos homicidios; y autora de las "lesiones leves" en perjuicio del cuñado de Sergio Canteros, Cristian Luis Rodríguez.

A su vez, Juan Rivero fue considerado "partícipe secundario" de ambos homicidios.

En el mismo fallo, el tribunal absolvió por insuficiencia probatoria a Luis Asterloa, quien estaba acusado de ser el instigador del doble crimen; pero lo declararon culpable de "amenazas simples".

Asimismo, los jueces declararon culpable a María José Obes, aunque omitieron señalar por qué delito, según explicó a Télam el abogado defensor Marcelo Hanson, quien había reclamado la absolución de la mujer, que recibe atención en un hospital y se conectó a la audiencia a través de un dispositivo electrónico.

Hanson planteó hoy en el debate que no existió prueba que acreditará la planificación criminal que se le imputó a Obes ni su supuesta colaboración en el hecho, asimismo, que no hubo testigos que la ubicaran portando armas y cuestionó que "la Fiscalía hizo oídos sordos al mandato de objetividad con el que debía conducirse, más allá de la función acusadora".

Para los jueces, en el debate no se pudo comprobar un plan premeditado, como tampoco la alevosía solicitada por la querella y la fiscalía.

Al respecto, el tribunal entendió que las muertes no fueron cometidas "criminis causa" (es decir, matar para ocultar otro delito), sino en el marco del ataque de uno y otro en forma casi simultánea.

Además, los magistrados dictaron la inconstitucionalidad del artículo 349 del nuevo Código Procesal Penal de la provincia de Corrientes que veda al Tribunal de otorgar una calificación diferente a la requerida.

Finalmente, se dio intervención a la jueza de Familia, Niñez y Adolescencia, María Susana Galeano, en la audiencia de cesura dé a conocer la pena de quien era menor de edad al momento del hecho.

En las "últimas palabras" antes del veredicto, Luis Asterloa se declaró inocente y María Asterloa también, y añadió que ella respetaba a la familia de las víctimas, que no estuvo en la pelea y pidió que se tuviera consideración por sus hijos y su familia.

Los hechos ventilados en el juicio ocurrieron el 6 de agosto de 2021, cuando padre e hijo fueron brutalmente atacados por un grupo de hombres vinculados con la administración del predio comercial que rodea a la Cruz Gil, el santuario más grande de veneración al Gauchito Gil, ubicado sobre la ruta nacional 123, a unos siete kilómetros de Mercedes, en el centro de la provincia de Corrientes.

Sergio murió el mismo día del hecho, mientras que su padre falleció 72 horas más tarde, ambos a raíz de los golpes y puñaladas sufridas.

A su vez, durante el ataque también resultó herido de arma blanca un cuñado de Sergio Canteros.