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Presunto ladrón apuñalado por su víctima fue puesto en libertad

El sospechoso de haber cometido un robo en un comercio en el mes de junio estuvo en la Unidad Penal Nº6 hasta noviembre. Du­ran­te el mes de no­viem­bre un hom­bre de ape­lli­do Ro­me­ro, quien es­ta­ba alo­ja­do por una cau­sa de ro­bo en la Uni­dad Pe­nal Nº6 en San Ca­ye­ta­no, des­de me­dia­dos de año, fue pues­to en li­ber­tad tras pre­sun­ta­men­te pa­gar fian­za. El ca­so por el que es in­ves­ti­ga­do fue muy co­no­ci­do, pues­to que uno de los la­dro­nes re­sul­tó he­ri­do de va­rias pu­ña­la­das co­me­ti­das por quien fue víc­ti­ma del cri­men, que fue per­pe­tra­do por dos mo­to­cho­rros.

 

Co­mo pu­bli­có épo­ca en la opor­tu­ni­dad, el pa­sa­do 8 de ju­nio dos mo­to­cho­rros ro­ba­ron un lo­cal co­mer­cial ubi­ca­do por ave­ni­da Ca­za­do­res Co­rren­ti­nos al 4100. Los mal­vi­vien­tes es­ta­ban ar­ma­dos, por lo que fá­cil­men­te pu­die­ron in­ti­mi­dar al jo­ven que aten­día el lo­cal. En el me­dio de las ame­na­zas y los “a­prie­tes” pa­ra que en­tre­gue sus per­te­nen­cias, la víc­ti­ma re­ci­bió dos cu­la­ta­zos que le pro­vo­ca­ron una gran he­ri­da en la ca­be­za. Es de des­ta­car que el vio­len­to atra­co ocu­rri­do en el ba­rrio Güe­mes se pro­du­jo cer­ca de las 11.30, mo­men­to en que los mal­he­cho­res lle­ga­ron a bor­do de una mo­to­ci­cle­ta CG Ti­tán de 150 cen­tí­me­tros cú­bi­cos.
Tras ame­dren­tar a la víc­ti­ma, quien tie­ne 25 años, uno de los su­je­tos to­mó un ce­lu­lar y una com­pu­ta­do­ra por­tá­til y sa­lió. Fue en ese mo­men­to que la víc­ti­ma re­ac­cio­nó y se tren­zó en una fe­roz gres­ca cuer­po a cuer­po con­tra el la­drón que aún no ha­bía sa­li­do. En la pe­lea se es­tre­lla­ron con­tra la puer­ta, ha­cien­do es­ta­llar un vi­drio.
En me­dio del en­fren­ta­mien­to, la víc­ti­ma to­mó un cu­chi­llo y ases­tó va­rias pu­ña­la­das con­tra la hu­ma­ni­dad del de­lin­cuen­te. To­do el rui­do de la pe­lea atra­jo a los co­mer­cian­tes de lo­ca­les lin­dan­tes, quie­nes lue­go se­ña­la­ron que uno de los de­lin­cuen­tes los ame­na­zó con un ar­ma. Al res­pec­to, los tes­ti­gos in­di­ca­ron que só­lo uno de los cri­mi­na­les te­nía el ros­tro cu­bier­to con un cas­co.

Fi­nal­men­te los de­lin­cuen­tes lo­gra­ron huir en su ve­hí­cu­lo de al­ta ci­lin­dra­da, in­ter­nán­do­se en el po­pu­lo­so ba­rrio, a tra­vés de la ca­lle Las Pie­dras. Por su la­do, la víc­ti­ma su­frió un ata­que de ner­vios. Una de sus ve­ci­nas ex­pli­có lue­go a épo­ca que los la­dro­nes in­ten­ta­ban ro­bar una mo­to­ci­cle­ta, que es­ta­ba sien­do ex­hi­bi­da pa­ra la ven­ta.
Aler­ta­dos de lo su­ce­di­do, lle­ga­ron va­rios pa­tru­lle­ros pro­ce­den­tes de la co­mi­sa­ría Quin­ta y de la Di­rec­ción de In­ves­ti­ga­ción Cri­mi­nal (DIC) pa­ra ini­ciar tra­ba­jos con­jun­tos en pos del es­cla­re­ci­mien­to del ca­so. Fue así que co­men­zó la in­ves­ti­ga­ción pa­ra dar con los au­to­res del vio­len­to asal­to.

Tras el pa­sar de va­rias ho­ras la Po­li­cía to­mó co­no­ci­mien­to que un jo­ven ha­bía in­gre­sa­do al Hos­pi­tal Es­cue­la, lue­go de re­ci­bir va­rias pu­ña­la­das. De es­ta for­ma, agen­tes fue­ron has­ta el no­so­co­mio pa­ra ave­ri­guar lo que le ha­bía pa­sa­do al hom­bre in­ter­na­do, quien te­nía he­ri­das en la zo­na ab­do­mi­nal y en uno de sus bra­zos. En un prin­ci­pio, el su­je­to les di­jo a los efec­ti­vos que ha­bía si­do ro­ba­do y que su­frió un ata­que con ar­ma blan­ca. Sin em­bar­go la his­to­ria no con­ven­ció a los agen­tes y de­tu­vie­ron al hom­bre, Ro­me­ro, sos­pe­cha­do de ser el mo­to­cho­rro he­ri­do. El arres­to se con­cre­tó una vez que las cu­ra­cio­nes es­tu­vie­ron ter­mi­na­das.
Por otro la­do, la DIC pro­ce­dió al alla­na­mien­to de una vi­vien­da por ca­lle Pi­ro­va­no, lu­gar don­de se se­cues­tró el ve­hí­cu­lo que se ha­bría usa­do pa­ra el ro­bo, la mo­to­ci­cle­ta mar­ca CG Ti­tán, de co­lor ro­jo. En una re­qui­sa a otra vi­vien­da, las au­to­ri­da­des se­cues­tra­ron ro­pas de Ro­me­ro, las que es­ta­ban man­cha­das de san­gre. To­do per­ma­ne­ce re­te­ni­do pre­ven­ti­va­men­te por te­ner in­te­rés pa­ra la cau­sa ju­di­cial.
De es­ta ma­ne­ra el sos­pe­cho­so fue alo­ja­do en la Uni­dad Pe­nal Nº6, en San Ca­ye­ta­no.
Se­gún se in­di­có, Ro­me­ro ha­bría su­fri­do una he­mo­rra­gia in­ter­na en la zo­na ab­do­mi­nal y gan­gre­na en el bra­zo, pro­duc­to de un mal cui­da­do de las he­ri­das su­fri­das por el ar­ma blan­ca.
Lue­go de va­rios me­ses pre­so, el su­je­to in­ves­ti­ga­do fue pues­to en li­ber­tad apro­xi­ma­da­men­te el 19 de no­viem­bre, des­pués de cin­co me­ses tras las re­jas. Fuen­tes ex­tra­o­fi­cia­les in­di­ca­ron que es­to se lo­gró me­dian­te el pa­go de una fian­za.

 

 

Diario Época.-

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