La hipertensión es un problema al alza en la población occidental debido a los hábitos de vida poco saludables que poco a poco hemos ido incorporando  en nuestras rutinas, entre los que cabe destacar la alimentación  y el sedentarismo poco equilibrada.

 

La presión arterial alta no es una enfermedad propiamente dicha, pero sus consecuencias a largo plazo pueden ser muy graves: hacer que la sangre circule por los vasos sanguíneos y órganos vitales a una presión mayor de la soportada puede ocasionar daños importantes en nuestro organismo. 

Existen determinados casos en los que, debido a la propensión del paciente a sufrir de hipertensión, es necesario recurrir a medicamentos para mantenerla controlada. No obstante, los siguientes consejos y remedios que vamos a conocer pueden ser muy útiles tanto para las personas que siguen un tratamiento como para las que sufren de presión arterial alta esporádicamente. Sencillos cambios que introducidos en nuestra rutina nos ayudarán a mantener la presión arterial en niveles saludables:

 

Paso 1 – Cuidar la alimentación

 

– Aumentar el consumo de calcio, potasio, frutas, verduras, legumbres y cereales preferentemente integrales.

 

– Reducir el consumo de sal con las comidas.

 

– Evitar el consumo de alimentos industriales (dulces, bollos, salsas…), grasas saturadas (carnes grasas, embutidos, leche entera…) y alcohol.

– Si tenemos sobrepeso, adelgazar hasta conseguir nuestro peso ideal. Esto nos ayudará a bajar la presión arterial, proteger nuestro corazón y, en el caso de tomarlos, reducir las cantidades de fármacos necesarios para controlar este problema.

 

Alimentos ricos en calcio

El calcio es el componente principal de los huesos, pero también cumple una importante función cardiovascular. A partir de los 30 años nuestro cuerpo reduce la capacidad de absorberlo, situación que se agudiza en la menopausia, por lo que se hace imprescindible aumentar la cantidad de calcio que ingerimos para paliar este déficit y colaborar en el correcto funcionamiento del organismo.

Además de la leche, existen otros alimentos que nos aportan cantidades aún más importantes que los lácteos. las verduras de hoja verde, como las espinacas, la acelga, la col rizada, el brócoli , los berros o la cebolla, las legumbres como los garbanzos, las lentejas y las judías blancas.

 

Pimienta de cayena

La pimienta de cayena es un poderoso vasodilatador natural que nos ayuda a expandir los vasos sanguíneos y reducir la presión arterial en poco tiempo y de una manera muy eficaz.

Mezcla una cucharada de pimienta de cayena con una taza de agua caliente, dos cucharadas de miel y el jugo de un pequeño trozo de pulpa de aloe vera, y tendrás un remedio saludable y muy eficaz para combatir la hipertensión.

 

Almendras y nueces crudas

Estos dos alimentos son ricos en grasas saludables que nos ayudan a reducir los niveles de colesterol y con ello mejorar la circulación y salud cardiovascular.

 

Agua de coco

el agua de coco es muy beneficiosa para nuestra salud. Fuente de antioxidantes, calcio y otros nutrientes esenciales que nos ayudan a reducir la presión arterial y mantenerla controlada.

 

Cacao puro

El chocolate o cacao puro es rico en flavonoides, sustancias que nos ayudan a combatir la depresión y el estrés,una de las causas más frecuentes que favorecen la hipertensión.

 

Salud Con Alexis.-